Preferentes

PREFERENTES

¿Qué son las Preferentes?

Se las conoce por muchos nombres: valores preferenciales, acciones preferenciales, participaciones preferentes o acciones preferentes, pero la denominación popular es: PREFERENTES.

Este tipo de producto bancario se corresponde normalmente con valores de más alto rango que las acciones comunes y, en la teoría, sus condiciones son negociadas entre la entidad emisora y el inversor que las adquiere. Decimos en teoría puesto que, en España, una serie de entidades bancarias aprovecharon la confianza que sus clientes ponían en ellas y vendieron estas preferentes a personas que no conocían todas sus condiciones o que no entendían plenamente qué es lo que estaban comprando.

Las preferentes están a medio camino entre los bonos y las acciones. Los bonos son un producto bancario en el que el usuario invierte una cantidad y ésta se le devuelve al finalizar el tiempo acordado con un porcentaje de beneficios previamente firmado. Estos bonos no dan derecho a voto en la entidad. En cambio, las acciones sí dan derecho a voto en la empresa pero no tienen una rentabilidad fija acordada sino que varía según los resultados de la entidad.

Las preferentes no otorgan derecho a voto como los bonos, pero tienen una rentabilidad fija si la entidad tiene beneficios por lo que son similares a las acciones. Así pues, son un activo de alto riesgo financiero, que pueden otorgar un alto interés bancario para quien las compra pero que también puede producir la pérdida total de la inversión realizada. Además, son un producto bancario sin vencimiento aunque se puede negociar el derecho de cancelación a partir del quinto año.

Se les llama participaciones preferentes porque, en caso de concurso de acreedores, el comprador de estos valores tiene carácter preferente a la hora de cobrar lo invertido. Pero sólo van delante de los accionistas, ya que según la legalidad vigente, todos los demás prestamistas y deudores (trabajadores, proveedores, etc).

¿Qué reclamamos en las demandas?

Desde BARQUEROABOGADOS.es reclamamos la nulidad del contrato porque la mayoría de los clientes que contrataron este tipo de producto desconocían el riesgo que conllevaba. Los clientes confiaron plenamente en los empleados y directores de las sucursales quienes no explicaron con detalle toda las condiciones, por este motivo el consentimiento de los clientes estaba viciado y por lo tanto, es un contrato nulo.

¿Cuáles son las posibilidades de ganar?

En BARQUEROABOGADOS.es estamos ganando el 98% de las sentencias por acciones y preferentes.

 

 

 

 

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